Roles de espectadores de ciberacosocompetencias socioemocionales y morales asociadas

  1. Isabel Rosa Pantoja
unter der Leitung von:
  1. Paz Elipe Muñoz Doktormutter
  2. J. A. Mora-Merchán Doktorvater/Doktormutter

Universität der Verteidigung: Universidad de Sevilla

Fecha de defensa: 17 von Juli von 2023

Art: Dissertation

Zusammenfassung

La aparición de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) supuso una nueva forma de relación para quienes hacen uso de ellas. Su incorporación al día a día de miles de adolescentes y jóvenes, casi el 93% de los jóvenes utilizan redes sociales en línea (INE, 2020), ha supuesto grandes beneficios en la vida social, académica y profesional. Sin embargo, su uso masivo también ha facilitado el traslado a Internet y las redes sociales de dinámicas relacionales negativas como el acoso escolar (Alrajeh et al., 2021; Asamoah, 2019; Palermiti et al., 2017). Así, el ciberacoso o ciberbullying se ha convertido en un problema que se manifiesta con una alta prevalencia en los centros educativos (Gradinger et al., 2011) y con consecuencias devastadoras para quienes se ven implicados en él (Josephson y Pepler, 2012; Suárez, 2020; Tokunaga, 2010). La combinación de estos factores, ha provocado que el estudio de este fenómeno se haya convertido en prioritario para la sociedad, con la intención de esclarecer sus bases, identificar las variables implicadas en la aparición y mantenimiento del mismo y determinar las claves que permitirían el desarrollo de propuestas preventivas y de actuación eficaces. El análisis de los episodios de ciberacoso ha permitido identificar tres roles con un papel clave a la hora de entender la dinámica de esta forma de violencia: cibervíctimas, ciberagresores y ciberespectadores (Avilés, 2013; Herrera et al., 2018; Moreno et al., 2019; Parris et al., 2020). Este trabajo de investigación se ha centrado en el rol de los ciberespectadores, entendiendo, como ya señalaba Salmivalli (1999) en relación con el acoso escolar, que su contribución es fundamental para comprender cómo se origina y mantiene este problema. La forma en que las y los espectadores deciden reaccionar (ya sea reduciendo o intensificando la situación) puede afectar la continuación o la interrupción del acoso en línea (Allison y Bussey, 2016). Como expresan DeSmet et al. (2016), el espectador es pieza clave para mitigar de manera efectiva el ciberacoso y su daño a la víctima. No obstante, en muchos casos, las y los espectadores no intervienen por miedo a convertirse en víctimas (Da Rocha et al., 2011; Juvonen y Galvan, 2008), por creer que no tienen habilidades para enfrentarse al agresor (Bastiaensens et al., 2015; Macháčková et al., 2013) o por no ser conscientes de que con su silencio también están siendo partícipes y fomentando el mantenimiento de este tipo de situaciones (Cruz e Izquierdo, 2014). El comportamiento de los espectadores ante las situaciones de ciberacoso está moderado por la interacción de factores experienciales, contextuales y personales (Song y Oh, 2018), por lo que no se puede hablar de un único factor determinante, sino de la interacción de varios. Los factores experienciales hacen referencia a situaciones vividas de agresión o victimización y que se asocian con los comportamientos actuales (Barlińska et al., 2013 , Van Cleemput et al., 2014). Es decir, las experiencias previas se encuentran relacionadas con el proceso de toma de decisión del espectador, aumentando su sensibilidad ante el acoso. Los factores personales, también llamados factores individuales (Macháčková, 2020), son: el género, la edad, la salud mental, las dificultades psicosociales, los factores socioemocionales o la autoestima (DeSmet et al., 2019; Macháčková et al., 2018; Schultze-Krumbholz et al., 2018). Y, por último, los factores contextuales incluyen el llamado “efecto espectador”, donde la presencia de más personas reduce las posibilidades de ofrecer ayuda (Fischer et al., 2011), la gravedad percibida de la situación (Koehler y Weber, 2018) y el tipo de relación con la víctima y el agresor (Trach y Hymel, 2020). En este trabajo, se analiza el papel de factores personales y contextuales en la reacción de los espectadores, con el objetivo de profundizar en las variables asociadas a dicha reacción. Así, teniendo como referencia el modelo CASEL (2020), se estudian una serie de variables socioemocionales y morales (Avilés, 2013; Donoso y Ortega, 2012; Narváez y Salazar, 2012) que podrían determinar el rol que adquieren estos implicados en las diferentes situaciones de ciberacoso. En concreto, se analiza si las variables Inteligencia Emocional (en adelante IE), Habilidades Sociales (en adelante HHSS), autoestima, autoeficacia y desconexión moral se asocian con el tipo de implicación de las y los espectadores -defensores de la víctima, reforzadores del agresor o actitud pasiva- en tres situaciones de ciberacoso diferenciadas en función del contexto en el que se producen: estando con la víctima al observar la agresión, estando con el agresor, o recibiendo imagen/vídeo sin otros iguales alrededor. Tras la revisión de las principales investigaciones se confirma cómo han quedado atrás los trabajos que únicamente se centraban en reconocer los aspectos asociados al comportamiento de víctimas y agresores (Donoso y Ortega, 2012; Narváez y Salazar, 2012), apareciendo cada vez más estudios que incluyen y otorgan un papel relevante a los espectadores (Conde y Ávila, 2018; Cuevas y Marmolejo, 2016; Dishion et al., 2007; Garaigordobil, 2017; Olenik-Shemesh et al., 2017; Orte, 2008; Salmivalli y Peets, 2010), que ayuda a entender cómo se originan y mantienen este tipo de situaciones (Salmivalli, 1999). Asimismo, se observa que, a lo largo de la investigación del comportamiento de las y los espectadores ante situaciones de ciberacoso, diversos estudios han analizado variables de tipo socioemocional y moral poniendo el énfasis en alguna o algunas de estas variables de forma específica. Sin embargo, todavía existen pocos estudios que hayan ido más allá, analizando de forma conjunta estas variables y la influencia del contexto o situación. Es decir, son escasos los estudios que han realizado una aproximación multidimensional para comprender el comportamiento. Así lo señalan Raskauskas y Huynh (2015) y Campbell et al. (2018) al enfatizar la necesidad de comprender los procesos internos en situaciones y escenarios de ciberacoso para intervenir mejor. Asimismo, el comportamiento de espectadores ha sido estudiado desde una perspectiva “estática”, es decir, asumiendo que el comportamiento será siempre el mismo, o similar, ante las diversas situaciones que pueden formar parte del ciberacoso. Por todo ello, el objetivo principal de este estudio fue comprender el comportamiento de las y los espectadores en distintas situaciones y el papel de las variables socioemocionales y morales en dicha respuesta. Para conseguir dar respuesta al objetivo principal, este trabajo se dirige a cubrir los siguientes objetivos específicos: 1) Identificar y caracterizar diferentes perfiles de espectadores de ciberacoso en distintas situaciones: a) estar con la víctima en el momento en que se produce la ciberagresión; b) estar con quién agrede en el momento de la ciberagresión; c) recibir, estando a solas, una imagen/vídeo de alguien que está siendo ciberacosado; 2) Examinar la consistencia del comportamiento de las y los espectadores entre las diversas situaciones; 3) Analizar posibles diferencias en los perfiles de comportamiento en función de las variables socioemocionales y morales estudiadas; 4) Analizar posibles diferencias de género en el comportamiento de las y los espectadores; y 5) Conocer el posible valor predictivo de las variables socioemocionales y morales estudiadas respecto al comportamiento de las y los espectadores en cada situación. La muestra estuvo compuesta inicialmente por un total de 1132 adolescentes con edades comprendidas entre los 11 y los 18 años (M=13.71; DT = 1.35) y tras una depuración de datos perdidos quedaron un total de918 participantes; de los cuales 335 habían sido espectadores (54% chicas y 46% chicos), es decir, en alguna ocasión habían presenciado, al menos, una situación de ciberacoso. Para evaluar las variables objeto de estudio se utilizó una batería formada por seis cuestionarios de autoinforme, previamente validados, cuyos ítems se puntuaban con una escala tipo Likert, excepto el instrumento que estudia el comportamiento espectador, el cual se componía de ítems dicotómicos. El análisis de las respuestas de los espectadores ha permitido establecer distintos tipos de espectadores de acuerdo a sus reacciones ante cada uno de los contextos en los que observan los episodios de ciberacoso, y cómo estos pueden cambiar en función al tipo de situación. Se analizaron las relaciones entre los distintos tipos de espectadores y las variables contextuales y personales incluidas en el estudio, encontrando diferencias significativas en algunas de las variables. También, se estudian las diferencias de género en el comportamiento espectador, confirmado que las chicas asumen más el rol de defensoras y los chicos de reforzadores. Por último, se presentan modelos con las variables socioemocionales y morales que se asocian con el comportamiento espectador de chicos y chicas en cada situación, consiguiendo identificar cómo afectan las variables personales y contextuales en el tipo de implicación. Por último, se incluye la discusión de los resultados hallados y las conclusiones del estudio, haciendo comparativa de los resultados encontrados en este trabajo con los presentes en la literatura previa. Finalizando con la reflexión sobre las implicaciones educativas y futuras líneas de investigación.