Impacto en la calidad de vida de un programa de intervención enfermera en pacientes con dolor crónico no oncológico

  1. Morales Fernández, Angeles
Zuzendaria:
  1. José Miguel Morales Asencio Zuzendaria
  2. José Carlos Canca Sánchez Zuzendarikidea

Defentsa unibertsitatea: Universidad de Málaga

Fecha de defensa: 2017(e)ko uztaila-(a)k 07

Epaimahaia:
  1. María Teresa Labajos Manzanares Presidentea
  2. Manuel Linares Abad Idazkaria
  3. César Hueso Montoro Kidea

Mota: Tesia

Teseo: 477497 DIALNET

Laburpena

Introducción: El dolor crónico no oncológico es un problema de salud que está insuficientemente controlado. Los datos epidemiológicos estiman que un 19% de la población europea padece dolor crónico. Las enfermeras pueden desempeñar un papel vital en el manejo del dolor, utilizando las mejores prácticas en la evaluación y manejo del dolor bajo un enfoque holístico donde el paciente desempeña un papel proactivo en el abordaje de la enfermedad. Mejorar la calidad de vida, reducir los niveles de ansiedad y depresión, lograr la aceptación estado de salud, hacer frente y romper el círculo vicioso del dolor, potenciar el empoderamiento del paciente, deben de ser objetivos del abordaje multidisciplinar del tratamiento del dolor crónico. El propósito de este estudio de investigación fue determinar el efecto de un programa grupal de intervenciones cognitivo-conductuales dirigido por enfermería para pacientes con dolor crónico no oncológico. Diseño: Estudio aleatorizado controlado paralelo abierto. Método: El grupo experimental llevó a cabo una sesión inicial individual, seguido de seis sesiones grupales dirigidas por enfermeras, enfocadas a capacitar a los pacientes hacia la autogestión del dolor. Se fomentaron comportamientos saludables como higiene postural, adherencia terapéutica, promoción de la actividad física y alimentación saludable. Se trabajaron también las dimensiones emocionales, cognitivas, conductuales y sociales. Las variables principales de resultado fueron calidad de vida relacionada con la salud (CVRS) medida a través del cuestionario SF-36, la intensidad del dolor con la escala numérica verbal, la ansiedad con la herramienta GAD7 y la depresión con el cuestionario PHQ9. Fue evaluada también la satisfacción de los usuarios con el nuevo programa de atención. El seguimiento se realizará a los 3 meses desde el inicio del estudio, que en el grupo intervención coincide con la medición postratamiento, a los 6 y 9 meses. El estudio fue aprobado por el Comité de Ética e Investigación Costa del Sol. Mediante análisis exploratorio se realizó estadística descriptiva de las variables, obteniendo medidas de tendencia central y dispersión o porcentajes, según la naturaleza de las mismas y se evaluó mediante análisis exploratorio la normalidad de la distribución de todas mediante test de Kolmogorov-Smirnov, así como la comprobación de la asimetría, curtosis e histogramas de las distribuciones. Se realizó análisis bivariante mediante t de Student y chi cuadrado según las características de las variables analizadas, en el caso de que se distribuyesen normalmente. En caso contrario, se emplearon pruebas no paramétricas, como el test de Wilcoxon y la U de Man-Whitney. Así mismo, se empleó ANOVA para la relación de variables cuantitativas y cualitativas en los casos pertinentes, con medidas de robustez central en caso de no homocedasticidad (que se comprobó con la prueba de Levene) mediante prueba de Welch y Brown-Forsythe. En caso de incumplimiento de los supuestos necesarios para el ANOVA, se efectuó la prueba de Kruskall Wallis. Se llevaron a cabo modelos lineales generalizados univariantes de medidas repetidas para el análisis de las diferencias intra e intergrupo, aplicando la prueba de esfericidad de Mauchly y en caso de no esfericidad, se calculó la prueba de efectos de Greenhouse-Geisser, Huyndt Feldt y la prueba del límite inferior. Como descriptores se calcularon las distribuciones conjuntas y marginales, con la media, desviación típica, medidas de efecto (d de Cohen) e intervalos de confianza al 95%. Todos los análisis se realizaron por intención de tratar mediante imputación múltiple utilizando el método monotónico, si los datos mostraban un patrón monotónico de valores perdidos; de lo contrario, se utilizó la especificación totalmente condicional. El modelo de imputación de cada variable incluyó un término constante y los efectos principales de las variables predictoras. Resultados: El grupo control con 105 sujetos y el grupo intervención con 174 (n=279). Se llevaron a cabo 14 grupos. La población de estudio en su mayoría eran mujeres (67,7%), con una edad media de 53,3 años. En su mayoría presentaban dolor mixto localizado en miembros inferiores. Los niveles basales de las variables de resultado ofrecieron cifras de 33 puntos en el componente de salud física (CSF) y 34,7 en el componente de salud mental (CSM). El PHQ9 presentó valores de 11,8 y 10,49 para el GAD7. La intensidad de dolor recogida marcó 6 para el dolor en reposo y 8,1 en movimiento. Los resultados del estudio nos muestran significación estadística en todas las variables de resultado a los 9 meses de seguimiento respecto al grupo control (p<0,05). Destacar el tamaño del efecto que se encuentra a los 9 meses de seguimiento en el CSM d=0,63 frente a d=0,14 del CSF. La ansiedad y la depresión muestran d=0,35 y d=0,39 respectivamente y la intensidad del dolor d=0,43 y d=0,32 en función de que sea en reposo o en movimiento. Discusión: Las mejoras percibidas por los usuarios en la CVRS fueron mantenidas a largo plazo, aunque fueron precedidas por una ganancia aún mayor en la evaluación a los 3 meses/postratamiento, por lo tanto, el proceso a través del cual se produce una mejora en la percepción de la CVRS se lleva a cabo en el momento de desarrollo y entrega de la intervención al igual que ocurre en estudios similares. En relación a los niveles de depresión mantienen prácticamente el efecto, en cambio la ansiedad va disminuyendo los niveles conforme va pasando el tiempo, lo que nos puede indicar que la puesta en marcha de las herramientas facilitadas crean una tendencia positiva de mejoría del estado emocional. Conclusiones: Se ha evidenciado una mejora en la CVRS, en la intensidad de dolor percibida y en los niveles de ansiedad y depresión en el grupo intervención respecto de los pacientes que no han participado del programa grupal. Uno de los hallazgos más relevantes es el mantenimiento del efecto de la intervención durante el tiempo de seguimiento. Los pacientes que concluyen el programa de manejo del dolor crónico manifiestan estar muy satisfechos con los beneficios obtenidos en relación a la terapia grupal y con la participación del personal de enfermería liderando su desarrollo. Las enfermeras por su formación basada en la persona desde un modelo biopsicosocial, pueden abordar eficazmente esta patología, que posee un componente multifactorial. Pueden liderar y desarrollar también programas de intervención grupal con un enfoque cognitivo-conductual con resultados óptimos en el abordaje de estos pacientes.