Variables que influyen en el rendimiento académico en educación primariatradición e innovación

  1. Quílez Robres, Alberto
Dirigida por:
  1. María del Pilar Alejandra Cortés Pascual Director/a
  2. Nieves Moyano Muñoz Directora

Universidad de defensa: Universidad de Zaragoza

Fecha de defensa: 20 de diciembre de 2021

Tribunal:
  1. Francisco Miguel Aliaga Abad Presidente/a
  2. Carolina Falcón Linares Secretario/a
  3. Juan José Navarro Hidalgo Vocal

Tipo: Tesis

Resumen

Las investigaciones sobre las variables que influyen en el rendimiento académico, entendido como el producto del aprendizaje, son numerosas. En un primer momento los estudios realizados se han centrado en la inteligencia y el cociente intelectual (IQ), pero los trabajos sobre el papel de las funciones ejecutivas y otras variables de carácter personal como son la motivación y la autoestima van ganando peso en las investigaciones. La problemática surge en España cuando año tras año los informes PISA (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes) no colocan al alumnado español de 15 años en una buena situación con respecto a otros países europeos. También influyen las políticas educativas impulsadas desde la Unión Europea como, por ejemplo, el Informe Delors (1996) al hablar de “sabe-res”: saber, saber hacer y saber ser y estar. Ante esta situación parece justificado realizar una investigación, en el alumnado de Educación Primaria, sobre la incidencia que las distintas variables ejercen en su rendimiento académico, para detectar aquellas carencias que deben ser objeto de trabajo, con el objetivo de alcanzar un aprendizaje significativo y un desarrollo integral de los mismos y así sentar las bases para un buen resultado académico en el futuro. De modo resumido, y después de revisar el concepto de inteligencia y las distintas teorías que la sustentan, en el apartado de introducción general, los principales objetivos de la presente Tesis Doctoral son: 1) Analizar la relación entre las funciones ejecutivas y el rendimiento académico en los alumnos de Educación Primaria, así como su comportamiento en disciplinas como Matemáticas y Lengua Castellana y Literatura, y la existencia de variables moderadoras como el sexo o la edad (Estudio 1 y 2). 2) Analizar la relación entre los factores motivacionales y emocionales con el rendimiento académico en el alumnado de Educación Primaria, su posible diferenciación por materias como Matemáticas y Lengua Castellana y Literatura, la existencia de variables moderadoras y la mediación de variables cognitivas como el razonamiento y la fluidez verbal (Estudio 3 y 4). 3) Analizar la relación entre variables cognitivas y personales con el rendimiento académico en alumnos de 6 a 9 años y su acción mediadora (Estudio 5). 4) Estudiar la influencia del estilo de enseñanza en el estilo de aprendizaje, la motivación y la autoestima en alumnos de 6 a 9 años, y las diferencias en función del estilo de enseñanza y del estilo de aprendizaje (Estudio 6). En la realización de parte de la investigación (estudios 2, 4, 5 y 6) participan 134 alumnos de Educación Primaria de 6 a 9 años (en algunos estudios solo han cumplimentado los test 132 y en otros 133), pertenecientes a un centro de enseñanza concertada de la Comunidad Autónoma de Aragón, donde el sexo femenino representa el 47,6% y el sexo masculino el 52,6%. En los estudios 1 y 3 se llevan a cabo sendos meta-análisis con un espacio temporal entre 2009 y 2019 incluyendo el intervalo de edad de los 6 a los 12 años. Las variables evaluadas son: funciones ejecutivas, motivación, autoestima, razonamiento, fluidez verbal, estilo de enseñanza y estilos de aprendizaje. Los objetivos se diseñan a partir de la revisión de la literatura científica sobre el concepto y las clases de inteligencia, así como de las teorías que la sustentan y, también del concepto de cociente intelectual (IQ) como instrumento utilizado para medir la inteligencia. Se constata la falta de consenso sobre la premisa de que el rendimiento académico depende de un único factor responsable del mismo: la inteligencia. De este modo, se establece el punto de partida de esta Tesis Doctoral al considerar la existencia de otras variables que influyen en el rendimiento escolar. La respuesta al primer objetivo se encuentra en los estudios 1 y 2. De los resultados del meta-análisis se desprende que las funciones ejecutivas son buenas predictoras del rendimiento académico, destacando un mejor comportamiento en el área de matemáticas que se relaciona con aspectos como la codificación, la organización y la recuperación inmediata de la información. Del carácter multifactorial de esta variable señalar que la memoria de trabajo (WM) se encuentra por encima del resto en su función predictora. Por otro lado, el sexo aparece con una función moderadora (49%) que no muestra la edad (posiblemente por el rango de edad vinculado a una etapa psicosocial específica del desarrollo). De la revisión de la literatura se concluye que las funciones ejecutivas han reemplazado al cociente de inteligencia (IQ) como la variable más estudiada con respecto al rendimiento académico y que ambas tienen actualmente el mismo grado de capacidad predictiva, siendo el cociente de inteligencia (IQ) más importante para nuevos aprendizajes y las funciones ejecutivas para un aprendizaje de carácter repetitivo y centrado en competencias. Los datos extraídos del estudio transversal muestran una relación moderada con el rendimiento académico, pero alta cuando se relaciona factores como la supervisión de la tarea y la memoria de trabajo (WM) siendo, a su vez, los que presentan mayor valor predictivo (32,5%). Por lo tanto, el índice regulador cognitivo señala una mayor relevancia en el éxito académico, en esta edad, que el conductual o el emocional. Esto es debido a que estos factores cognitivos intervienen en la actualización y transformación de los datos para planificar y guiar el comportamiento en procesos como la comprensión del lenguaje y el razonamiento matemático, así como, en una supervisión eficaz que detecte posibles errores en la realización de tareas de lengua (errores ortográficos) o de matemáticas (omisión de símbolos aritméticos). Para dar respuesta al segundo objetivo se llevan a cabo dos estudios (estudio 3 y 4). De los resultados del meta-análisis se desprende que las variables de carácter motivacional y social tienen mayor influencia en el rendimiento académico que las de carácter emocional. En este sentido, la revisión de la literatura señala que, los factores motivacionales y emocionales presentan un efecto de retroalimentación con las buenas calificaciones. Además, los factores emocionales y sociales interactúan entre sí. Por lo tanto, en la escuela juega un papel relevante la interacción social que junto a los aspectos motivacionales y emocionales se traduce en los resultados escolares. No obstante, el área geográfica emerge como variable moderadora para el factor social (76%), motivacional (52%) y emocional (17%). Por el contrario, la edad solo ejerce esa función para el factor social (65%) lo que señala que a mayor edad el comportamiento social mejora al poseer más recursos para solventar las situaciones conflictivas. En el estudio transversal, se explora un modelo predictivo de la motivación y la autoestima con el rendimiento académico, así como el posible papel mediador de capacidades cognitivas como son el razonamiento y la fluidez verbal. Los resultados señalan que dicho modelo predice el 23% con la mediación del razonamiento y la fluidez verbal, pero difieren según él área específica de conocimiento. De este modo, los sujetos con mayor motivación por el resultado y el aprendizaje presentan mejores niveles de fluidez verbal y en Matemáticas el poder predictivo lo poseen la motivación por el aprendizaje y la autoestima, estando ésta última mediada por el razonamiento. Así mismo, una mayor autoestima predice la capacidad de razonamiento. Estos resultados destacan, por un lado, el papel de la motivación intrínseca que lleva al sujeto a esforzarse y a aprender que, unido a la autoestima del propio alumno, señala una mejora de las capacidades cognitivas y, a su vez, se traduce en un mayor éxito académico. La respuesta al tercer objetivo se encuentra en el estudio 5 que analiza no solo el va-lor predictivo de variables cognitivas (razonamiento, fluidez verbal, funciones ejecutivas), conductuales como la motivación y emocionales como la autoestima sobre el rendimiento académico en alumnos de 6 a 9 años, sino también los posibles modelos predictivos alter-nativos y la acción mediadora de las diferentes variables. La relación con el rendimiento académico es mayor con el razonamiento seguido de la autoestima. De ello se desprende que junto a un factor relacionado con la inteligencia emerge el componente emocional a la hora de encontrar una respuesta a los resultados escolares. La autoestima y su función en el aprendizaje se vincula con la atención, la motivación por aprender y con la regulación conductual. Además, el modelo predictivo formado por razonamiento, fluidez verbal, funciones ejecutivas y autoestima es el responsable de un 55,4% del éxito académico. Por otro lado, a pesar de que razonamiento, fluidez verbal y funciones ejecutivas se consideran variables de carácter cognitivo, hay una clara diferenciación entre ellas manifestada en la no existencia de relación entre estas tres variables que, a su vez, señala la perspectiva conductual y emocional que también poseen las funciones ejecutivas. Por último, el cuarto objetivo se responde en el estudio 6. Por un lado, se establece una relación entre el estilo de enseñanza y el estilo de aprendizaje y la motivación por el resulta-do y, por otro, del estilo de aprendizaje con la motivación y la autoestima. Estos resultados señalan la importancia que el estilo de enseñanza tiene a la hora de motivar al alumnado y también en la preferencia que muestran por un estilo u otro de aprendizaje. De tal manera que, se encuentra una diferencia significativa del estilo de enseñanza innovador y mixto con los estilos de aprendizaje kinestésico y mixtos y con la motivación por el resultado. También se encuentra una diferencia significativa con el estilo de aprendizaje visual y la baja autoestima. Todo ello sugiere implicaciones de prácticas innovadoras, ya que la enseñanza se debe adaptar a las diferentes situaciones y tareas y estimular los diferentes canales de entrada de la información para mejorar el conocimiento, la comprensión y las habilidades de los discentes. En conclusión, los resultados de esta investigación, sobre todo en función del rango de edad de 6 a 9 años, señalan la necesidad de diseñar e implementar intervenciones que tomen en consideración las diferencias individuales de los discentes en esta primera etapa educativa formal. Se considera necesario diseñar estilos y estrategias de enseñanza que se adapten a esas diferencias y resulten eficaces y motivadoras en el cumplimiento del mandato de un aprendizaje significativo y en el desarrollo integral del alumno. Se busca una escuela inclusiva y un aprendizaje personalizado que ponga en valor a la persona con sus diferencias en función de capacidad, habilidad, interés y cultura. En definitiva, el rendimiento académico no será otra cosa que el producto de ese aprendizaje, de ese desarrollo personal que debe proporcionar las mismas posibilidades de éxito para todos.