Trabajadoras sexuales nigerianas en el poniente almeriense

  1. ACIÉN GONZÁLEZ, ESTEFANÍA
Dirixida por:
  1. Francisco Checa Olmos Director
  2. Ángeles Arjona Garrido Director

Universidade de defensa: Universidad de Almería

Fecha de defensa: 08 de outubro de 2015

Tribunal:
  1. María Luisa Maqueda Abreu Presidente/a
  2. Estrella Gualda Secretario/a
  3. José Luis Solana Ruiz Vogal

Tipo: Tese

Teseo: 394591 DIALNET lock_openTESEO editor

Resumo

A finales de los años 90 del siglo pasado, un grupo de mujeres nigerianas comenzó a disponer viviendas rurales en el Poniente Almeriense, en diseminados entre invernaderos, convirtiéndolas en negocios orientados a satisfacer las necesidades de ocio de los hombres inmigrados que vivían en la zona. Como activistas pro derechos humanos, nos era imposible rehusar la oportunidad de conocer esta realidad y pensar cómo podría planificarse una estrategia de intervención social útil para estas mujeres. Pero, como investigadores sociales, de cierta tradición en estudios migratorios y de género, esta ocasión podría ser única para conocer un contexto que reunía elementos de gran interés. En principio, estábamos frente a un colectivo de mujeres migrantes que ejercían la prostitución en un contexto de economía étnica y segregación residencial e inmersas en procesos de exclusión social, lo que suponía la conjunción de varios de los temas que habían ocupado nuestros trabajos de investigación en los últimos años. Por todo ello, nuestro trabajo de investigación, realizado a la par que colaborábamos en la puesta en práctica de un este programa de mediación sanitaria unto a la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, se adaptó a las necesidades de la entidad y aprovechó las posibilidades que ofrecía tener un rol en el terreno de estudio para el ejercicio de la etnografía. Mientras profundizábamos en el conocimiento del día a día de las mujeres nigerianas en el Ponente Almeriense, asistíamos a la emisión creciente de informes y titulares de prensa que las tenían precisamente a ellas como protagonistas y consolidaban un estereotipo que las vinculaba al trabajo sexual forzado a manos de redes de trata. Sin embargo, siendo cierto que éramos testigos de lamentables condiciones laborales, endeudamientos abusivos y frecuentes coacciones para el pago de estas deudas, también vivíamos con impotencia la incoherencia entre lo que observábamos cotidianamente y la implantación acrítica y sin oposición de aquellas ideas estigmatizadoras. Nuestro trabajo, pues, pretende coadyuvar a la desactivación del estereotipo y contribuir a la reflexión sobre los pros y contras de las estrategias de intervención institucional hacia el fenómeno de las migrantes en prostitución. De ahí la formulación de nuestras dos hipótesis: 1. La trata de personas, como fenómeno y criterio de análisis, no basta para explicar la experiencia migratoria de las mujeres nigerianas que ejercen la prostitución en el Poniente Almeriense. Es decir, que el enfoque trafiquista desde el que se interpreta habitualmente la realidad de estas mujeres resulta insuficiente para comprenderla y, además, dificulta la inclusión social del colectivo y la puesta en práctica de estrategias de intervención que sirvan de apoyo a sus proyectos personales. 2. El origen de las dificultades que acompañan sus proyectos migratorios es multifactorial. De manera que, para comprender en profundidad los problemas que enfrentan como colectivo es necesario atender, por una parte, a aquellos condicionantes políticos que dificultan el emprendimiento autónomo de tales proyectos desde sus lugares de origen -que se traducen en las trabas legales impuestas por las políticas migratorias internacionales para la libre movilidad de los migrantes-; por otra parte, a los factores sociales que dificultan su integración social -exclusión y segmentación laboral, segregación residencial, racismo, dificultades de acceso a la regularización administrativa, etc.- y, por último, a los efectos del estigma social que recae sobre ellas como mujeres, inmigradas y trabajadoras del sexo. Para obtener la información necesaria se marcaron tres objetivos básicos: 1. Cuantificar el fenómeno y situarlo geográficamente. 2. Describir las características sociodemográficas básicas de las mujeres nigerianas que ejercen la prostitución en el Poniente Almeriense. 3. Conocer lo más integralmente posible sus experiencias migratorias incluyendo motivaciones para viajar, particularidades de sus viajes, condiciones de vida y trabajo, características de sus procesos de adaptación e integración y anhelos de futuro. Estructura de la obra El trabajo comienza con una revisión teórica de las principales teorías sobre las migraciones internacionales modernas para después fijar la mirada en el componente de género. Además, atendemos a los fenómenos del tráfico de migrantes y la trata de personas para diferenciarlos y reflexionar acerca de su peso en la interpretación de la realidad de las mujeres inmigradas que ejercen la prostitución. Enumeramos los principales estudios realizados sobre las migraciones de mujeres nigerianas que ejercen la prostitución y nos aproximamos a los condicionantes a la integración social de las inmigradas nigerianas. Posteriormente, nos ocupamos del fenómeno de la prostitución, partiendo de aspectos conceptuales y de exponiendo las diferentes polémicas sobre la interpretación de la prostitución. Además nos detenemos en la incapacidad que han mostrado las ciencias sociales hasta el momento para dimensionar el fenómeno del trabajo sexual y ofrecemos una reflexión acerca del poder y alcance del estigma social que pesa sobre las mujeres que se dedican al sexo venal. La metodología de investigación se caracteriza por la estrategia etnográfica que combina técnicas cuantitativas y cualitativas, con especial protagonismo de la conversación informal y la observación participante. Los resultados se presentan en tres partes. Por una parte, se muestra una evolución cuantitativa y la ubicación de los lugares de trabajo y las trabajadoras del sexo 2004 hasta 2012. Posteriormente, se presenta la descripción sociodemográfica de una muestra de 630 mujeres contactadas a lo largo de los años de trabajo de campo, atendiendo a variables cuantitativas sobre lugares y condiciones de vivienda y trabajo, edad, estado civil, cargas familiares, nivel académico, experiencia laboral, lugares de procedencia, detalles sobre el viaje (financiación itinerarios, medios de transporte, etc.) y algunas descriptoras de la llegada a Europa, como estado europeo de primer destino, primera ciudad española o situación administrativa, entre otras. Los tres capítulos restantes constituyen el núcleo del relato etnográfico, presentado por bloques temáticos y como descripción densa lograda gracias a la sistematización de la observación participante y conversación informal. En ellos se habla sobre el viaje, -motivaciones para emigrar, formas de financiación del viaje y relación que establecen las mujeres con las redes de tráfico-, el funcionamiento del negocio de la prostitución en la zona de estudio, así como actitudes acerca de la prostitución y sus condiciones de trabajo y la relación de las mujeres con la administración pública, haciendo especial hincapié en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y el sistema sanitario. Conclusiones Las conclusiones generales de este trabajo son las siguientes: 1. La evolución de la presencia de nigerianas ejerciendo la prostitución y los lugares de trabajo en la zona del Poniente Almeriense, revela un constante esfuerzo de adaptación al contexto socioeconómico, geográfico y político. 2. La imagen sociodemográfica nos presenta un colectivo especialmente vulnerable a sufrir condiciones adversas en el desarrollo de sus proyectos migratorios -juventud, pobreza, exclusión social, etc.-. Pero también nos advierte de los peligros de generalizar una imagen global que conduzca a conclusiones estereotipadas. 3. La aproximación cualitativa nos muestra que la imagen de las mujeres nigerianas como meras víctimas de la trata es incompleta. Aunque existan la coacción, el engaño, el abuso económico y la explotación, la difusión del estereotipo de víctima coadyuva a sobre-estigmatizar y negar sus proyectos personales. 4. Como sociedad, necesitamos incluir en todo análisis sobre la realidad de estas mujeres la capacidad de agencia sobre su propio proyecto migratorio, haciendo constar los múltiples aprietos y trabas que encuentran en su camino. 5. Es perentorio reflexionar sobre nuestro ámbito social y político, cuya prioridad se encuentra en el control de la inmigración irregular y del fenómeno de la prostitución. Una sociedad acogedora y solidaria debe preocuparse por la trata de personas y la identificación de víctimas, pero, además, tiene la obligación moral de acometer el acompañamiento a los procesos de integración social de los nuevos miembros de su comunidad, garantizando el cumplimiento de los derechos humanos.