Aplicación de la terapia de aceptación y compromiso en el tratamiento de problemas psicológicos asociados al lupus eritematoso sistémico

  1. QUIROSA MORENO, TOMAS
Dirixida por:
  1. María Carmen Luciano Soriano Director
  2. Olga Gutiérrez Martínez Co-director

Universidade de defensa: Universidad de Almería

Fecha de defensa: 05 de xullo de 2011

Tribunal:
  1. Miguel Ángel Vallejo Pareja Presidente/a
  2. Adolfo J. Cangas Secretario/a
  3. Mónica Hernández López Vogal
  4. María Isabel Peralta Ramírez Vogal
  5. José Mario Sabio Sánchez Vogal

Tipo: Tese

Teseo: 341246 DIALNET lock_openTESEO editor

Resumo

La calidad de vida de los pacientes con lupus eritematoso sistémico (LES) se ve afectada en mayor o menor medida por el impacto de la enfermedad. El carácter crónico de la enfermedad, lo impredecible de los brotes, las limitaciones físicas, las habituales hospitalizaciones, las continuas pruebas médicas, la incertidumbre por el agravamiento de la enfermedad -en algunos casos existe riesgo de compromiso vital-, y la iatrogenia del tratamiento, llevan a las personas que la padecen a que las facetas valiosas de sus vidas se vean seriamente afectadas. Esto ha llevado en los últimos años, a que se destaque el papel que pueden jugar las terapias psicológicas para ayudar a mejorar la calidad de vida de pacientes y sus familias. Desde el contextualismo funcional y las llamadas terapias de tercera generación, se han llevado a cabo recientes estudios que sugieren que el afrontamiento del diagnóstico y el proceso de una enfermedad, pueden conformar un patrón conductual rígido de regulación de los eventos privados definido como, la escasa voluntad para no afrontar sentimientos, sensaciones y pensamientos molestos, llevando a la persona a comportarse de tal manera, que su vida se va limitando de manera dramática. Este patrón de funcionamiento se denomina Trastorno de Evitación Experiencial (TEE) (Hayes, Wilson, Gifford, Follette y Strosahl, 1996). Entre las terapias contextuales, la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) ha mostrado su utilidad para alterar ese patrón de evitación experiencial destructivo y mejorar, por tanto, la calidad de vida de pacientes con cáncer, diabetes, fibromialgia o epilepsia. El objetivo de esta investigación es explorar las posibilidades de un protocolo breve de 11 horas de duración, compuesto por 6 sesiones (2 individuales y 4 grupales), en la mejora de la calidad de vida y el funcionamiento personal de pacientes con LES. Este trabajo se compone de dos estudios. El primer estudio tiene un diseño experimental con grupo control en espera con medidas repetidas Pre-Post-tratamiento. Doce mujeres con LES (con, al menos 4, criterios siguiendo las directrices de la American College of Rheumatology) fueron evaluadas en diversos aspectos que indicamos a continuación: calidad de vida con SF-36; ansiedad y depresión con HADS; aceptación del dolor crónico con CPAQ; evitación experiencial con el AAQ-II; áreas valiosas afectadas; consumo de fármacos y parámetros médicos (anticuerpos antiADNn, complemento séricos C3-C4, SLEDAI y brotes lúpicos). La distribución de las pacientes a sendos grupos se aleatorizó (6, al grupo ACT y 6, a la condición CONTROL). Finalmente, 10 pacientes fueron evaluadas al concluir el tratamiento (cinco de cada condición). Los resultados de este primer experimento se sostienen sobre los efectos pre-post tratamiento. El estudio 2 es una replicación con pacientes adicionales de la condición ACT en el estudio 1. En este sentido, los resultados de este segundo estudio replican, en parte, los obtenidos en el estudio 1. Sin embargo, el objetivo principal del estudio 2 es un análisis individual de los resultados obtenidos, por la aplicación del protocolo ACT, no sólo en el post-tratamiento sino a través de sucesivos seguimientos (a los 3, 6 y 12 meses). El estudio 2 estuvo compuesto por 13 pacientes: 7 pacientes del estudio 1 (5 de la condición ACT y 2 del grupo control, que recibieron el tratamiento al terminar el estudio 1) y 6 nuevas participantes con los grupos sucesivos que se pudieron formar. Los resultados del estudio 1 muestran que el protocolo ACT produce mejorías al posttratamiento, tanto clínica y como estadísticamente significativas en todas las variables salvo en los parámetros médicos y en la reducción del consumo de medicación en las pacientes que siguieron el protocolo ACT en comparación con las pacientes del grupo control. Los cambios reflejados en los participantes del estudio 2 replican los obtenidos en el estudio 1. Además, se añade en el estudio 2 el mantenimiento de las ganancias en los periodos de seguimientos. Se obtuvieron, además, altas correlaciones entre las variables de proceso (AAQ-II y CPAQ) y las variables de resultado (como los niveles de ansiedad, depresión y calidad de vida). Estas correlaciones apoyarían el proceso de cambio propuesto con el tratamiento, al incidir en la aceptación como variable predictora de una mejora en la flexibilidad psicológica. En resumen, los dos estudios presentados en esta tesis muestran la efectividad de un protocolo ACT en personas que padecen la enfermedad crónica lupus y que además, muestren problemas psicológicos centrados en la evitación experiencial destructiva. ACT promovió la flexibilidad psicológica que puede ser descrito como elegir decir sí al malestar incluso cuando surge al hacer acciones valiosas en el contexto de lo que es importante para cada persona. Palabras clave: Lupus, calidad de vida, trastorno de evitación experiencial, terapia de aceptación y compromiso, flexibilidad psicológica.